La Cafetería Manolo es perfecta en todos los sentidos. Buen trato, buena cerveza y buenas tapas. Mismo dueño que el del bar Herjomar de al lado. Raciones muy ricas.

Fábrica Maravillas: un espacio cervecero que enamora.
Parece que los socios de la Fábrica Maravillas se hartaron de tomar Mahou Clásica y Cruzcampo en los bares madrileños.




