Su problema es además su encanto: es muy pequeño. Sus tapas son originales, el trato muy bueno y tienen terraza para el verano. Lo recomendamos.

LaBirratorium, un rincón cervecero que merece la pena
Labirratorium, labirratorium, labirratorium. Un nombre que apetece repetir. Pasa un poco lo mismo con la tienda. Un espacio cervecero, brillante




